La pregunta es ¿que tiene que ver los Factores de Transferencia con el Cáncer?

La respuesta al cáncer esta probablemente en el propio sistema inmune, entrenado desde hace miles de años para afrontar cualquier enfermedad. Una capacidad que se trasmite a través de los llamados Factores de Trasferencia presentes en el calostro de la leche materna y que son los que permiten al recién nacido afrontar un entorno adverso precisamente cuando es más difícil.

Pues bien, dos corrientes científicas están trabajando con ellos como herramienta en el tratamiento del cáncer y otras patologías. La mas consolidada científicamente es la que los obtiene de los glóbulos blancos de la sangre y cuenta ya con experiencia clínica positiva en pacientes con cáncer. A ella se une la prometedora investigación  de ciertos laboratorios nutricionales que apuestan por obtener los factores de transferencia del calostro de la leche de vaca.

Imagina a las células del cáncer cuando las detecta tu sistema inmunológico, éste envía a un ejército de células buenas a combatir a las malas. Se hace la batalla. Pero entonces el ejército malo al alimentarse de azúcar, virus, parásitos bacterias, toxinas de carne roja y del estado de ánimo del enfermo, éste comienza a fortalecerse. Si a esto le sumamos la merma del sistema inmunológico por causa de las quimioterapias, el cáncer comienza a ganar la batalla.

Factores de Transferencia

Los Factores de Transferencia vienen a vitalizar al ejército bueno, es decir, al sistema inmunológico. El tiempo y factores espirituales además de otra ayuda, puede llegar a neutralizar el crecimiento del ejército malo, el cáncer.

¿Es Bueno Tomar Factores de Transferencia?

La respuesta al cáncer está probablemente en el propio sistema inmune, entrenado desde hace millones de años para afrontar cualquier enfermedad. La «MEMORIA» DEL SISTEMA INMUNE. En 1949 el doctor H. Sherwood Lawrence usó extractos de leucocitos o glóbulos blancos para demostrar que la respuesta inmune se transfiere de un humano que da positivo a la exposición a un antígeno específico a un receptor que da negativo a través de pequeñas proteínas a las que llamó factores de transferencia.

La irritación superficial (la respuesta positiva) en el sujeto que previamente no había manifestado ninguna respuesta del sistema inmune ante el antígeno específico demostraba que ésta sí estaba teniendo lugar y que el sistema inmune había adquirido a través del factor de transferencia conocimiento sobre el antígeno específico.

Lo importante de la investigación de Lawrence fue que demostró que la «memoria inmune» era transmitida sin necesidad de inocular anticuerpos reales. Bastaba con los factores de transferencia, proteínas de bajo peso molecular.

Por supuesto, todavía hay quienes niegan hoy la realidad de los factores de transferencia. Aunque no es, desde luego, el caso de quienes trabajan con ellos como el doctor Sergio Estrada investigador del Departamento de Inmunología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional de México y miembro de la Sociedad Mexicana de Inmunología, quien trabaja desde hace ya 30 años con los factores de crecimiento.

«Nadie creyó a Lawrence al principio -nos diría el doctor Estrada- y todavía hay mucha gente que no quiere creer, ni quiere saber nada del Factor de Transferencia, pero se convencen cuando empiezan a tratar a los pacientes con el producto».

Llegados a este punto hay que explicar que los factores de transferencia son cadenas peptídicas compuestas de decenas de aminoácidos que parecen almacenar toda la experiencia del sistema inmune. El gran salto intelectual es entender que los factores de transferencia no transfieren anticuerpos ni los crean directamente sino que su función es la de educar, enseñar a las células del sistema inmune a reconocer antígenos específicos que pudieran pasarles inadvertidos.

Se trata, en suma, de una visión completamente distinta de los modelos farmacológicos normales. Cabe añadir que los factores de transferencia no curan nada sino que trabajan para hacer al sistema inmune «más inteligente», para que sea el propio organismo el que pueda eliminar la enfermedad.

Los Factores de Transferencia son pues vitales en el desarrollo de las estrategias del sistema inmune contra la enfermedad y los gérmenes invasores y/o sustancias extrañas, son además inmunomoduladores ya que no fuerzan una respuesta global sino específica y adecuada a cada ocasión.


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Fuente: https://www.dsalud.com/dsalud-tv/los-factores-transferencia-tratamiento-del-cancer/

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